Hablar de política.

Andrés
Una reflexión sobre una educación que faltó.
De chico no se hablaba de política en mi casa. Tampoco en la escuela. Tampoco en el barrio, donde éramos todos más o menos de la misma edad. Ni en sus casas. Nadie quería hablarlo, supongo, porque nadie sabía realmente mucho sobre el tema, y hablarlo era poner un tema aburrido e irritante en la mesa.
Mi educación sobre historia argentina terminó a los 12 años con la primaria, creo. Después de eso y hasta que me mudé a Buenos Aires, nada supe ni se me charló sobre el interés colectivo y sus orígenes.
Curiosamente, en Buenos Aires era un tema más.
Yo era más chico que 16 años cuando se sancionó la ley Voto Joven. Tenía 15, así que estaba ahí nomás.